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Requiere México nueva Constitución PDF Imprimir Correo electrónico
Domingo 11 de Marzo de 2007 18:00

Entrevista con el periódico Reforma.

Para Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, diputados y senadores de la 60 Legislatura del Congreso están imposibilitados para construir y materializar una verdadera Reforma del Estado.

El cerradísimo resultado del 2 de julio de 2006, interpreta, los dejó sin un mandato expreso por par­te de los electores.

A favor del rediseño de las reglas del sistema político mexicano, el líder moral de la izquierda mexicana seña­la a REFORMA que el País requiere de una nueva Constitución antes de los comicios presidenciales de 2012.

"Hay que regresar a los orígenes, como lo hicieron los Constituyentes de 1824,1857 y 1917, y replantear el Pacto Federal", apremia.

Y dibuja una ruta posible: las 32 Legislaturas locales podrían ser con­vocantes y los electores de los Nue­vos Constituyentes.

"Históricamente, las Constituciones que hemos tenido son producto de grandes movilizaciones sociales y movimientos armados; no considero que estemos en esa perspectiva, pero sí tendríamos que ir a un replantea­miento del Pacto Federal, y conside­rando cómo se dieron esas Constitu­ciones, que fueron acuerdos surgidos de los distintos territorios que inte­graban el País, habría que pensar en un esquema similar", insiste.

Aunque considera importante la iniciativa impulsada por el senador priísta Manlio Fabio Beltrones -que esta semana será votada en la Cáma­ra de Diputados-, agrega que resulta “insuficiente" y "defectuosa" al estar acotada a cinco temas y sin posibili­dades de incidir en la definición de una reforma hacendaría.

"Lo importante es tener muy claro cuál es el País que se quiere construir, cómo alcanzar las metas de igualdad, jurídica y práctica. És­te es el primer paso. Y sabiendo qué País se quiere construir, pues es jus­tamente entonces (cuando sigue) dis­cutir y trabajar sobre el marco consti­tucional que México está requirien­do", insiste.

En la llamada "Ley Beltrones" se perfila una agenda de seis temas. ¿Está de acuerdo con ese conjunto y su jerarquización?

Son temas importantes, como pue­de haber otros. No serían los únicos. Algunos relacionados, efectivamen­te, con cambios constitucionales, y otros con el tipo de políticas públi­cas que se están aplicando. Sin duda son cambios importantes. Se ha ha­blado de una reforma electoral, de una reestructuración del Ejecutivo y de una reforma del Poder Judicial. Aquí lo importante sería saber qué están pensando -diputados y sena­dores- respecto a por dónde llevar estas reformas.



Hablan de nuevas reglas para la competencia electoral.

Si la reforma electoral no establece condiciones de equidad en la pre­sencia de partidos y candidatos en medios electrónicos, particularmen­te en la televisión, no será reforma electoral, por muchos cambios que se hagan en la legislación corres­pondiente.

Tendríamos que ir a un esque­ma como el que se da en otros paí­ses, donde el Estado asigna tiempos equivalentes, pero equitativos, a los partidos y a los candidatos. Esto ha­ría que la presencia en televisión y en radio -que tiene importante impacto, como lo hemos visto- no dependiera de quién tuviera más dinero.

Y no se trata de que el cobro sea igual, sino de que los tiempos de ex­posición de cada partido y de cada candidato sean equitativos y no de­pendan de tener más o menos di­nero. Ésa es la verdadera reforma electoral.

Es una iniciativa del Senado.

Sí, pero carece de legitimidad, por­que ya no es representativo del Pac­to Federal; perdió su esencia cuan­do se crearon los senadores de re­presentación proporcional. Hoy tenemos el caso teórico de que pu­diera haber estados con tres sena­dores y un estado con 35 senado­res. Si la esencia del Senado ha sido la representación igualitaria de las entidades federadas, hoy no se da esa condición. Hay que ir entonces a la representación de los territorios, que son las Legislaturas locales.

¿Cuál sería el modelo a seguir?

Ese esquema se podría dar a partir de que fueran las Legislaturas loca­les las que convocaran a la elección de quienes convocaran a un nuevo Constituyente. Estaría viendo dos pasos: primero, elección para desig­nar a quienes formularan la convo­catoria a un Congreso Constituyen­te, y un segundo, elección de dipu­tados a ese Congreso Constituyente.

¿Y cuál sería la ruta crítica?

Lo primero es abrir una amplia dis­cusión del proyecto nacional, del modelo de País que queremos cons­truir. Después, sería (definir) la tarea de iniciar esta construcción, que es a partir de un marco legal, de un cons­titucional y me parece que es allí donde entran las legislaturas locales, para replantear el Pacto Federal.